martes, 22 de diciembre de 2009
viernes, 11 de diciembre de 2009
LA ESTÉTICA DE LAS CATEDRALES: DEL ROMÁNICO AL GÓTICO

BENEDICTO XVI
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 18 de noviembre de 2009
La Catedral desde la arquitectura románica a la gótica, el trasfondo teológico
Queridos hermanos y hermanas:
En las catequesis de las semanas anteriores presenté algunos aspectos de la teología medieval. Pero la fe cristiana, profundamente arraigada en los hombres y las mujeres de aquellos siglos, no dio origen solamente a obras maestras de la literatura teológica, del pensamiento y de la fe. Inspiró también una de las creaciones artísticas más elevadas de la civilización universal: las catedrales, verdadera gloria del Medievo cristiano. Durante casi tres siglos, a partir de comienzos del siglo XI, en Europa se asistió a un fervor artístico extraordinario. Un antiguo cronista describe así el entusiasmo y la laboriosidad de aquellos tiempos: "Sucedió que en todo el mundo, pero especialmente en Italia y en las Galias, se comenzaron a reconstruir las iglesias, aunque muchas de ellas, que todavía estaban en buenas condiciones, no necesitaban esa restauración. Era como una competición entre un pueblo y otro; parecía que el mundo, liberándose de los viejos andrajos, por todas partes quisiera revestirse del blanco vestido de nuevas iglesias. En definitiva, los fieles de entonces restauraron casi todas las iglesias catedrales, un gran número de iglesias monásticas e incluso oratorios de pueblo" (Rodolfo el Glabro, Historiarum 3, 4).
Varios factores contribuyeron a este renacimiento de la arquitectura religiosa. Ante todo, condiciones históricas más favorables, como una mayor seguridad política, acompañada por un aumento constante de la población y por el desarrollo progresivo de las ciudades, de los intercambios y de la riqueza. Además, los arquitectos encontraban soluciones técnicas cada vez más elaboradas para aumentar las dimensiones de los edificios, asegurando al mismo tiempo su solidez y majestuosidad. Pero fue principalmente gracias al entusiasmo y al celo espiritual del monaquismo en plena expansión como se construyeron iglesias abaciales, en las que se podía celebrar la liturgia con dignidad y solemnidad, y los fieles podían permanecer en oración, atraídos por la veneración de las reliquias de los santos, meta de incesantes peregrinaciones.
Así nacieron las iglesias y las catedrales románicas, caracterizadas por el desarrollo longitudinal —a lo largo— de las naves para acoger a numerosos fieles; iglesias muy sólidas, con gruesos muros, bóvedas de piedra y líneas sencillas y esenciales. La introducción de las esculturas representa una novedad. Al ser las iglesias románicas el lugar de la oración monástica y del culto de los fieles, los escultores, más que preocuparse de la perfección técnica, cuidaron sobre todo la finalidad educativa. Puesto que era preciso suscitar en las almas impresiones fuertes, sentimientos que pudieran incitar a huir del vicio, del mal, y a practicar la virtud, el bien, el tema recurrente era la representación de Cristo como juez universal, rodeado por los personajes del Apocalipsis. Por lo general esta representación se encuentra en los portales de las iglesias románicas, para subrayar que Cristo es la Puerta que lleva al cielo. Los fieles, al cruzar el umbral del edificio sagrado, entran en un tiempo y en un espacio distintos de los de la vida cotidiana. En la intención de los artistas, más allá del portal de la iglesia, los creyentes en Cristo, soberano, justo y misericordioso, podían saborear anticipadamente la felicidad eterna en la celebración de la liturgia y en los actos de piedad que tenían lugar dentro del edificio sagrado.
En los siglos XII y XIII, desde el norte de Francia se difundió otro tipo de arquitectura en la construcción de los edificios sagrados: la arquitectura gótica, con dos características nuevas respecto al románico, que eran el impulso vertical y la luminosidad. Las catedrales góticas mostraban una síntesis de fe y de arte expresada con armonía mediante el lenguaje universal y fascinante de la belleza, que todavía hoy suscita asombro. Gracias a la introducción de las bóvedas de arco ojival, que se apoyaban en robustos pilares, fue posible aumentar considerablemente la altura. El impulso hacia lo alto quería invitar a la oración y él mismo era una oración. De este modo, la catedral gótica quería traducir en sus líneas arquitectónicas el anhelo de las almas hacia Dios. Además, con las nuevas soluciones técnicas adoptadas, los muros perimétricos podían ser perforados y embellecidos con vidrieras polícromas. En otras palabras, las ventanas se convertían en grandes imágenes luminosas, muy adecuadas para instruir al pueblo en la fe. En ellas —escena tras escena— se narraba la vida de un santo, una parábola u otros acontecimientos bíblicos. Desde las vidrieras coloreadas se derramaba una cascada de luz sobre los fieles para narrarles la historia de la salvación e implicarlos en esa historia.
Otra cualidad de las catedrales góticas es que en su construcción y su decoración, de modo diferente pero coral, participaba toda la comunidad cristiana y civil; participaban los humildes y los poderosos, los analfabetos y los doctos, porque en esa casa común se instruía en la fe a todos los creyentes. La escultura gótica hizo de las catedrales una "Biblia de piedra", representando los episodios del Evangelio e ilustrando los contenidos del año litúrgico, desde la Navidad hasta la glorificación del Señor. En aquellos siglos, por otro lado, se difundía cada vez más la percepción de la humanidad del Señor, y los sufrimientos de su Pasión se representaban de modo realista: el Cristo sufriente (Christus patiens) se convirtió en una imagen amada por todos, que inspiraba compasión y arrepentimiento de los pecados.
No faltaban los personajes del Antiguo Testamento, cuya historia llegó a ser familiar para los fieles que frecuentaban las catedrales, como parte de la única y común historia de salvación. La escultura gótica del siglo XIII, con sus rostros llenos de belleza, de dulzura, de inteligencia, revela una piedad feliz y serena, que se complace en difundir una devoción sentida y filial hacia la Madre de Dios, vista a veces como una mujer joven, sonriente y materna, representada principalmente como la soberana del cielo y de la tierra, poderosa y misericordiosa. A los fieles que llenaban las catedrales góticas les gustaba encontrar en ellas expresiones artísticas que les recordaran a los santos, modelos de vida cristiana e intercesores ante Dios. Y no faltaron las manifestaciones "laicas" de la existencia: en muchas partes aparecían representaciones del trabajo en los campos, de las ciencias y de las artes. Todo estaba orientado y se ofrecía a Dios en el lugar donde se celebraba la liturgia. Podemos comprender mejor el sentido que se atribuía a una catedral gótica, considerando el texto de la inscripción grabada en el portal central de Saint-Denís, en París: "Visitante, que quieres alabar la belleza de estas puertas, no te dejes deslumbrar ni por el oro ni por la magnificencia, sino más bien por el fatigoso trabajo. Aquí brilla una obra famosa, pero quiera el cielo que esta obra famosa que brilla haga resplandecer los espíritus, a fin de que con las verdades luminosas se encaminen hacia la verdadera luz, donde Cristo es la verdadera puerta".
Queridos hermanos y hermanas, ahora quiero subrayar dos elementos del arte románico y gótico útiles también para nosotros. El primero: las obras maestras en el campo del arte nacidas en Europa en los siglos pasados son incomprensibles si no se tiene en cuenta el alma religiosa que las inspiró. Marc Chagall, un artista que siempre testimonió el encuentro entre estética y fe, escribió que "durante siglos los pintores mojaron su pincel en el alfabeto colorido que era la Biblia". Cuando la fe, especialmente celebrada en la liturgia, se encuentra con el arte, se crea una sintonía profunda, porque ambas pueden y quieren hablar de Dios, haciendo visible al Invisible. Quiero compartir esto en el encuentro con los artistas del 21 de noviembre, renovándoles la propuesta de amistad entre la espiritualidad cristiana y el arte, que ya promovieron mis venerados predecesores, en particular los siervos de Dios Pablo VI y Juan Pablo II.
El segundo elemento: la fuerza del estilo románico y el esplendor de las catedrales góticas nos recuerdan que la via pulchritudinis, el camino de la belleza, es una senda privilegiada y fascinante para acercarse al misterio de Dios. ¿Qué es la belleza, que escritores, poetas, músicos, artistas contemplan y traducen en su lenguaje, sino el reflejo del resplandor del Verbo eterno hecho carne? Afirma san Agustín: "Pregunta a la belleza de la tierra, pregunta a la belleza del mar, pregunta a la belleza del aire dilatado y difuso, pregunta a la belleza del cielo, pregunta al ritmo ordenado de los astros; pregunta al sol, que ilumina el día con su fulgor; pregunta a la luna, que mitiga con su resplandor modera la oscuridad de la noche que sigue al día; pregunta a los animales que se mueven en el agua, que habitan la tierra y vuelan en el aire; a las almas ocultas, a los cuerpos manifiestos; a los seres visibles, que necesitan quien los gobierne, y a los invisibles, que los gobiernan. Pregúntales. Todos te responderán: "Contempla nuestra belleza". Su belleza es su confesión. ¿Quién hizo estas cosas bellas, aunque mudables, sino la Belleza inmutable?" (Sermo CCXLI, 2: p l38, 1134).
Queridos hermanos y hermanas, que el Señor nos ayude a redescubrir el camino de la belleza como uno de los itinerarios, quizá el más atractivo y fascinante, para llegar a encontrar y a amar a Dios.
http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/audiences/2009/documents/hf_ben-xvi_aud_20091118_sp.html (09.12.09)
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 18 de noviembre de 2009
La Catedral desde la arquitectura románica a la gótica, el trasfondo teológico
Queridos hermanos y hermanas:
En las catequesis de las semanas anteriores presenté algunos aspectos de la teología medieval. Pero la fe cristiana, profundamente arraigada en los hombres y las mujeres de aquellos siglos, no dio origen solamente a obras maestras de la literatura teológica, del pensamiento y de la fe. Inspiró también una de las creaciones artísticas más elevadas de la civilización universal: las catedrales, verdadera gloria del Medievo cristiano. Durante casi tres siglos, a partir de comienzos del siglo XI, en Europa se asistió a un fervor artístico extraordinario. Un antiguo cronista describe así el entusiasmo y la laboriosidad de aquellos tiempos: "Sucedió que en todo el mundo, pero especialmente en Italia y en las Galias, se comenzaron a reconstruir las iglesias, aunque muchas de ellas, que todavía estaban en buenas condiciones, no necesitaban esa restauración. Era como una competición entre un pueblo y otro; parecía que el mundo, liberándose de los viejos andrajos, por todas partes quisiera revestirse del blanco vestido de nuevas iglesias. En definitiva, los fieles de entonces restauraron casi todas las iglesias catedrales, un gran número de iglesias monásticas e incluso oratorios de pueblo" (Rodolfo el Glabro, Historiarum 3, 4).
Varios factores contribuyeron a este renacimiento de la arquitectura religiosa. Ante todo, condiciones históricas más favorables, como una mayor seguridad política, acompañada por un aumento constante de la población y por el desarrollo progresivo de las ciudades, de los intercambios y de la riqueza. Además, los arquitectos encontraban soluciones técnicas cada vez más elaboradas para aumentar las dimensiones de los edificios, asegurando al mismo tiempo su solidez y majestuosidad. Pero fue principalmente gracias al entusiasmo y al celo espiritual del monaquismo en plena expansión como se construyeron iglesias abaciales, en las que se podía celebrar la liturgia con dignidad y solemnidad, y los fieles podían permanecer en oración, atraídos por la veneración de las reliquias de los santos, meta de incesantes peregrinaciones.
Así nacieron las iglesias y las catedrales románicas, caracterizadas por el desarrollo longitudinal —a lo largo— de las naves para acoger a numerosos fieles; iglesias muy sólidas, con gruesos muros, bóvedas de piedra y líneas sencillas y esenciales. La introducción de las esculturas representa una novedad. Al ser las iglesias románicas el lugar de la oración monástica y del culto de los fieles, los escultores, más que preocuparse de la perfección técnica, cuidaron sobre todo la finalidad educativa. Puesto que era preciso suscitar en las almas impresiones fuertes, sentimientos que pudieran incitar a huir del vicio, del mal, y a practicar la virtud, el bien, el tema recurrente era la representación de Cristo como juez universal, rodeado por los personajes del Apocalipsis. Por lo general esta representación se encuentra en los portales de las iglesias románicas, para subrayar que Cristo es la Puerta que lleva al cielo. Los fieles, al cruzar el umbral del edificio sagrado, entran en un tiempo y en un espacio distintos de los de la vida cotidiana. En la intención de los artistas, más allá del portal de la iglesia, los creyentes en Cristo, soberano, justo y misericordioso, podían saborear anticipadamente la felicidad eterna en la celebración de la liturgia y en los actos de piedad que tenían lugar dentro del edificio sagrado.
En los siglos XII y XIII, desde el norte de Francia se difundió otro tipo de arquitectura en la construcción de los edificios sagrados: la arquitectura gótica, con dos características nuevas respecto al románico, que eran el impulso vertical y la luminosidad. Las catedrales góticas mostraban una síntesis de fe y de arte expresada con armonía mediante el lenguaje universal y fascinante de la belleza, que todavía hoy suscita asombro. Gracias a la introducción de las bóvedas de arco ojival, que se apoyaban en robustos pilares, fue posible aumentar considerablemente la altura. El impulso hacia lo alto quería invitar a la oración y él mismo era una oración. De este modo, la catedral gótica quería traducir en sus líneas arquitectónicas el anhelo de las almas hacia Dios. Además, con las nuevas soluciones técnicas adoptadas, los muros perimétricos podían ser perforados y embellecidos con vidrieras polícromas. En otras palabras, las ventanas se convertían en grandes imágenes luminosas, muy adecuadas para instruir al pueblo en la fe. En ellas —escena tras escena— se narraba la vida de un santo, una parábola u otros acontecimientos bíblicos. Desde las vidrieras coloreadas se derramaba una cascada de luz sobre los fieles para narrarles la historia de la salvación e implicarlos en esa historia.
Otra cualidad de las catedrales góticas es que en su construcción y su decoración, de modo diferente pero coral, participaba toda la comunidad cristiana y civil; participaban los humildes y los poderosos, los analfabetos y los doctos, porque en esa casa común se instruía en la fe a todos los creyentes. La escultura gótica hizo de las catedrales una "Biblia de piedra", representando los episodios del Evangelio e ilustrando los contenidos del año litúrgico, desde la Navidad hasta la glorificación del Señor. En aquellos siglos, por otro lado, se difundía cada vez más la percepción de la humanidad del Señor, y los sufrimientos de su Pasión se representaban de modo realista: el Cristo sufriente (Christus patiens) se convirtió en una imagen amada por todos, que inspiraba compasión y arrepentimiento de los pecados.
No faltaban los personajes del Antiguo Testamento, cuya historia llegó a ser familiar para los fieles que frecuentaban las catedrales, como parte de la única y común historia de salvación. La escultura gótica del siglo XIII, con sus rostros llenos de belleza, de dulzura, de inteligencia, revela una piedad feliz y serena, que se complace en difundir una devoción sentida y filial hacia la Madre de Dios, vista a veces como una mujer joven, sonriente y materna, representada principalmente como la soberana del cielo y de la tierra, poderosa y misericordiosa. A los fieles que llenaban las catedrales góticas les gustaba encontrar en ellas expresiones artísticas que les recordaran a los santos, modelos de vida cristiana e intercesores ante Dios. Y no faltaron las manifestaciones "laicas" de la existencia: en muchas partes aparecían representaciones del trabajo en los campos, de las ciencias y de las artes. Todo estaba orientado y se ofrecía a Dios en el lugar donde se celebraba la liturgia. Podemos comprender mejor el sentido que se atribuía a una catedral gótica, considerando el texto de la inscripción grabada en el portal central de Saint-Denís, en París: "Visitante, que quieres alabar la belleza de estas puertas, no te dejes deslumbrar ni por el oro ni por la magnificencia, sino más bien por el fatigoso trabajo. Aquí brilla una obra famosa, pero quiera el cielo que esta obra famosa que brilla haga resplandecer los espíritus, a fin de que con las verdades luminosas se encaminen hacia la verdadera luz, donde Cristo es la verdadera puerta".
Queridos hermanos y hermanas, ahora quiero subrayar dos elementos del arte románico y gótico útiles también para nosotros. El primero: las obras maestras en el campo del arte nacidas en Europa en los siglos pasados son incomprensibles si no se tiene en cuenta el alma religiosa que las inspiró. Marc Chagall, un artista que siempre testimonió el encuentro entre estética y fe, escribió que "durante siglos los pintores mojaron su pincel en el alfabeto colorido que era la Biblia". Cuando la fe, especialmente celebrada en la liturgia, se encuentra con el arte, se crea una sintonía profunda, porque ambas pueden y quieren hablar de Dios, haciendo visible al Invisible. Quiero compartir esto en el encuentro con los artistas del 21 de noviembre, renovándoles la propuesta de amistad entre la espiritualidad cristiana y el arte, que ya promovieron mis venerados predecesores, en particular los siervos de Dios Pablo VI y Juan Pablo II.
El segundo elemento: la fuerza del estilo románico y el esplendor de las catedrales góticas nos recuerdan que la via pulchritudinis, el camino de la belleza, es una senda privilegiada y fascinante para acercarse al misterio de Dios. ¿Qué es la belleza, que escritores, poetas, músicos, artistas contemplan y traducen en su lenguaje, sino el reflejo del resplandor del Verbo eterno hecho carne? Afirma san Agustín: "Pregunta a la belleza de la tierra, pregunta a la belleza del mar, pregunta a la belleza del aire dilatado y difuso, pregunta a la belleza del cielo, pregunta al ritmo ordenado de los astros; pregunta al sol, que ilumina el día con su fulgor; pregunta a la luna, que mitiga con su resplandor modera la oscuridad de la noche que sigue al día; pregunta a los animales que se mueven en el agua, que habitan la tierra y vuelan en el aire; a las almas ocultas, a los cuerpos manifiestos; a los seres visibles, que necesitan quien los gobierne, y a los invisibles, que los gobiernan. Pregúntales. Todos te responderán: "Contempla nuestra belleza". Su belleza es su confesión. ¿Quién hizo estas cosas bellas, aunque mudables, sino la Belleza inmutable?" (Sermo CCXLI, 2: p l38, 1134).
Queridos hermanos y hermanas, que el Señor nos ayude a redescubrir el camino de la belleza como uno de los itinerarios, quizá el más atractivo y fascinante, para llegar a encontrar y a amar a Dios.
http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/audiences/2009/documents/hf_ben-xvi_aud_20091118_sp.html (09.12.09)
miércoles, 25 de noviembre de 2009
¿YA VES MIJA, LO QUE OCASIONAS? (Un agresor a su pareja, a quien recién había golpeado....aquí, en Tepic)
Raúl Alamillo Gutiérrez. Filosofante"El 70% de las mujeres en el mundo sufre en algún momento de su vida una agresión física o sexual por parte de un hombre, que en la mayoría de los casos es el esposo, la pareja o alguien conoce. Esto es inaceptable".
Las palabras pertenecen al secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, quien el pasado martes encabezó un acto en la sede del organismo en la víspera del Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer. (FUENTE: http://noticias.prodigy.msn.com/bbc.aspx?cp-documentid=22714331).
Recuerdo que hace algún tiempo, cuando laboraba en el Centro de Justicia Familiar, al acudir a atender un reporte de violencia familiar (de género), al llegar nos encontramos a una mujer severamente golpeada....el responsable....su pareja sentimental, quien la golpeó estando borracho, (y casi puedo asegurar que también drogado) ....pues si esto es sorprendente esperen a cocnocer la siguiente y última parte de este hecho verídico: en ese momento se procedió al aseguramiento del victimario...en ese momento le pedimos a la víctima que nos acompañase a denunciar formalmente al golpeador...la mujer se negó...al preguntarle porqué, nos respondió que porque después "no iba a tener dinero para sacarlo de la cárcel"...se tuvo que liberar en ese momento al victimario....que cada uno de ustedes saque sus conclusiones (y las comente por favor).
A continuaciónreproduzco lo que en materia de Violencia familiar plantea nuestro flamante Código Penal del Estado de Nayarit... escueto, pobrey casi que inservible en materia de protección legal contra la violencia familiar...sino que se lo digan a las mujeres recién golpeadas, cuyo agresor huyó en ese momento, a las cuales se les recomienda no volver -al menos esa noche- a su casa, cuando el Estado no tiene un refugio o lugar donde darloes acogida, y menos tiene aún la facultad de desalojar al agresor de dicho domicilio, facultad que sí tiene por ejemplo, el DF.
(ADICIONADO CON LOS ARTICULOS QUE LO INTEGRAN, P.O. 25 DE
DICIEMBRE DE 2004)
CAPITULO VII
VIOLENCIA FAMILIAR
(ADICIONADO, P.O. 25 DE DICIEMBRE DE 2004)
ARTICULO 273 bis.- Por violencia familiar se considera el uso de la fuerza física o
moral así como la omisión grave, que de manera reiterada se ejerce en contra de
un miembro de la familia por otro integrante de la misma contra su integridad
física, psíquica o ambas, independientemente de que pueda producir o no
lesiones.
Comete el delito de violencia familiar el cónyuge, concubina o concubinario;
pariente consanguíneo en línea recta ascendente o descendente sin limitación de
grado; pariente colateral consanguíneo o por afinidad hasta el cuarto grado,
adoptante o adoptado, que habite en la misma casa de la víctima.
A quien cometa el delito de violencia familiar se le impondrá de seis meses a
cuatro años de prisión y multa de diez a cien salarios mínimos. Asimismo se le
sujetará a tratamiento psicológico especializado.
Este delito se perseguirá por querella de parte ofendida, salvo que la víctima sea
menor de edad o incapaz, en cuyo caso se perseguirá de oficio.
(ADICIONADO, P.O. 25 DE DICIEMBRE DE 2004)
ARTICULO 273 TER.- La misma sanción se impondrá al que realice cualquiera de
los actos señalados en el artículo anterior en contra de la persona con la que se
encuentre unida fuera de matrimonio; de los parientes por consanguinidad o
afinidad hasta el cuarto grado de esa persona, o de cualquier otra persona que
esté sujeta a la custodia, guarda, protección, educación, instrucción o cuidado de
dicha persona, siempre y cuando el agresor y el agredido habiten en la misma
casa.
martes, 17 de noviembre de 2009
sábado, 7 de noviembre de 2009
FILOSOFÍA...¿AQUELLO CON LO CUAL Y SIN LO CUAL SE QUEDA UNO TAL CUAL...?
¿Por qué es útil la filosofía?
escrito el 14 de Abril de 2009 por José Antonio Marina en José Antonio Marina
Los profesores de filosofía nos quejamos con frecuencia de que nuestra asignatura no está suficientemente valorada. Estamos convencidos de que la filosofía no es un saber más, una parte importante de la formación cultural, sino que se mueve en un plano más profundo. Es la inteligencia reflexiva en acción. El sujeto inteligente hace muchas cosas: trabaja, va al supermercado, forma una familia, participa en política, se enamora, pinta, escucha música, toma decisiones. Pues bien, cuando reflexiona racionalmente sobre estas actividades, se encuentra haciendo filosofía sin saberlo.
Filosofar es vivir consciente, reflexiva y responsablemente. Por ello, necesitamos luchar contra la estúpida idea de que la filosofía no sirve para nada. Esa supuesta inutilidad era un elogio envenenado que pretendía enaltecer nuestra actividad poniéndola a salvo de un torpe utilitarismo. Pero, ¿para qué estudiarla, entonces? Tenemos que reivindicar la utilidad de la filosofía, su interés personal y social. Es el gran antídoto contra el fanatismo, el dogmatismo, la credulidad, la superstición y la simpleza. Desarrolla todo tipo de anticuerpos mentales: la capacidad crítica, la independencia, la visión de conjunto, la valentía ante los problemas, la valentía ante las soluciones a esos problemas. Es la inteligencia resuelta, es decir, la que soluciona los problemas y avanza con resolución.
Sería importante que los profesores nos uniéramos para conseguir que las autoridades educativas europeas reconocieran la necesidad de incluir la “competencia filosófica” dentro del modelo educativo que proponen. Para eso necesitamos mejorar nuestros procedimientos didácticos, elaborar materiales eficaces, atractivos y rigurosos. Al fin y al cabo es nuestra peculiar manera de colaborar al adecentamiento del mundo. Para facilitar esta cooperación, podemos utilizar esta página web, que nos permite aprovechar las nuevas tecnologías en nuestro proyecto educativo.
José Antonio Marina
escrito el 14 de Abril de 2009 por José Antonio Marina en José Antonio Marina
Los profesores de filosofía nos quejamos con frecuencia de que nuestra asignatura no está suficientemente valorada. Estamos convencidos de que la filosofía no es un saber más, una parte importante de la formación cultural, sino que se mueve en un plano más profundo. Es la inteligencia reflexiva en acción. El sujeto inteligente hace muchas cosas: trabaja, va al supermercado, forma una familia, participa en política, se enamora, pinta, escucha música, toma decisiones. Pues bien, cuando reflexiona racionalmente sobre estas actividades, se encuentra haciendo filosofía sin saberlo.
Filosofar es vivir consciente, reflexiva y responsablemente. Por ello, necesitamos luchar contra la estúpida idea de que la filosofía no sirve para nada. Esa supuesta inutilidad era un elogio envenenado que pretendía enaltecer nuestra actividad poniéndola a salvo de un torpe utilitarismo. Pero, ¿para qué estudiarla, entonces? Tenemos que reivindicar la utilidad de la filosofía, su interés personal y social. Es el gran antídoto contra el fanatismo, el dogmatismo, la credulidad, la superstición y la simpleza. Desarrolla todo tipo de anticuerpos mentales: la capacidad crítica, la independencia, la visión de conjunto, la valentía ante los problemas, la valentía ante las soluciones a esos problemas. Es la inteligencia resuelta, es decir, la que soluciona los problemas y avanza con resolución.
Sería importante que los profesores nos uniéramos para conseguir que las autoridades educativas europeas reconocieran la necesidad de incluir la “competencia filosófica” dentro del modelo educativo que proponen. Para eso necesitamos mejorar nuestros procedimientos didácticos, elaborar materiales eficaces, atractivos y rigurosos. Al fin y al cabo es nuestra peculiar manera de colaborar al adecentamiento del mundo. Para facilitar esta cooperación, podemos utilizar esta página web, que nos permite aprovechar las nuevas tecnologías en nuestro proyecto educativo.
José Antonio Marina
domingo, 18 de octubre de 2009
SOBRE SI ES LÍCITO MORALMENTE EL ABORTO
RAÚL ALAMILLO GUTIÉRREZ (actualización de un post anterior)
El tema del aborto, que se aprobó localmente en el DF y que debido a los recursos legales de "inconformidad" interpuestos por la Comisión Nacional de Derechos Humanos y la PGR ante la Suprema Corte de Justicia, puso a debate lo que parecía una batalla perdida por los grupos así llamados pro-vida... (no ha sido secundada por prácticamente ninguna de las legislaturas locales...presiento que más por motivos políticos que éticos) pero más allá de esta esperanza que despierta para estos grupos, lo esencial es la enorme, grave y delicada tarea aque enfrentó la SCJ: la de prácticamente tener que definir QUÉ ES LA VIDA HUMANA como punto de partida para pronunciarse en un sentido o en otro...los argumentos -a mi particular juicio- pro y anti abortistas son entre otros:
PRO-ABORTO:
-El aborto se disuelve en un tema de género: es la mujer quien tiene derecho a decidir sobre su propio cuerpo.
-Es decisión autónoma de la mujer abortar si el "producto" es resultado de una violación o si el embarazo se contrapone a su proyecto de vida (en cualquier ámbito: laboral, académico, familiar, etc.).
-Si ni siquiera la madre desea al nonato, el futuro de éste no es nada promisorio.
-Procede el aborto ante embarazos no deseados, de madres abandonadas, en extrema pobreza, ya que sólo traerían un niño "a sufrir".
-El aborto es un tema de libertades, en el que la mujer no es menos libre para tomar una decisión de esa naturaleza.
-El embrión no es un ser humano, todavía no tiene desarrolladas sus funciones cerebrales y fisiológicas vitales, particularmente el sistema nervioso central, mucho menos extremidades superiores e inferiores, por tanto, el aborto no es "asesinato".
-Otros países (sobre todo europeos) más "maduros" ya ha legalizado la práctica del aborto, de la eutanasia, etc. desde hace ya varios años.
PRO-VIDA:
-Efectivamente, la mujer tiene derecho a decidir sobre su propio cuerpo, y no sobre su hijo que por el momento es un embrión, y no tiene temporalmente la capacidad de decisión.
-Basados en la doctrina aristotélico-tomista del acto-potencia donde el acto es CUALQUIER PERFECCIÓN y la potencia CAPACIDAD DE PERFECCIÓN, el embrión ES un ser humano en potencia, de modo que si a tal embrión se le permite su natural desarrollo, amén de alguna complicación sanitaria, nacerá un SER HUMANO, y no una caja de cereal, o algo distinto que no sea ser humano.
-Nada garantiza la generalización de que los hijos de madres abusadas sexualmente, y/o en situaciones de abandono y miseria, sean hijos no deseados y destinados a sufrir por el sòlo hecho de que la madre decidió que nacieran...las oportunidades, una vez instalados en la vida, son para todos.Además, comprobado está que las mujeres en tal situación cambian su manera de pensar una vez que han sido asistidas y acompañadas psicológicamente y a través de la terapia que todo lo cura: el amor (y que paradójicamente no cuesta dinero, pero no está entre las políticas "sociales" de cualquier Estado).
-El debate en torno al aborto se ha quedado en el plano jurídico-médico-social y se ha dejado de lado una de las dimensines esenciales que tiene el tema del aborto: la dimensión ética.
-La libertad ejercida auténticamente, supone que la capacidad de elección no es reductible a una autonomía irracional de decisión (bajo ese postulado, las leyes coartan mi libertad, o porqué no puedo pasarme un alto cuando no hay coches en contra sin que me infraccionen), además la libertad supone el respeto a la libertad del otro (el nonato).
-Si no es ser humano porque carece de ciertas funciones y desarrollo de miembros, entonces la mujer sería libre de matar a su hijo de 5, 6 o más años sòlo porque es una "persona" con una deficiencia mental o porque tiene algún tipo de parálisis...lógica perversa.
-El embrión no es una célula más en el cuerpo de la mujer, supone un código genómico COMPLETO, y no existe una célula igual en todo su cuerpo.
-Secuelas y depresión profunda, por el trauma que significa la experiencia del aborto, mas que a nivel fisiológico, la sensación y experiencia de la pérdida y de duelo, que de no ser cerrado correctamente, es fuente de otras situaciones psicológicas.
jueves, 15 de octubre de 2009
DE FRASES Y FILOSOFÍA
"(...) existen razones para considerar nuevamente a las ciencias naturales como hijas de la filosofía y hacerlas volver al sitio donde una vez estuvieron."
Valentín Braitenberg, director emérito del Instituto Max Planck de Cibernética Biológica en Tubinga
Valentín Braitenberg, director emérito del Instituto Max Planck de Cibernética Biológica en Tubinga
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